miércoles, 23 de noviembre de 2011

Primer IOV

Pato, me puedes decir si está bien este IOV?? tiene que ser así?...ella es arquitecta salida hace 5 años de la UCV.


De la intervención urbana en el río Mapocho de Sol de Larraechea Carvajal por Victoria Jolly Mujica / 23 noviembre 2011.

Reconocer al río como orilla: un límite urbano con movimiento.

Según el arquitecto Jaime Márquez el hombre ante la naturaleza queda ante lo originario, el cerro San Cristóbal orientó a los españoles para entrar al valle de Santiago, la naturaleza entonces aparece primero como un elemento orientador.

Luego de 200 años hay que reintroducir la naturaleza a la ciudad contemporánea a través de una obra que la pone en valor construyendo un nuevo modo de percibirla obrando una metamorfosis, un paso de lo doméstico a la abstracción . La transformación del espacio le aporta al lugar una virtud que antes no tenía y solo se entrega a otro si hay la disposición de transgredir lo existente, pues no se trata de volverlo a su estado primigenio sino de intervenirlo.

Si logro construir un nuevo modo de percibir el río y me reconozco entonces se vuelve una experiencia:

IMAGEN (de un espacio) = IDENTIDAD (catarsis) = MEMORIA (reconocer un fragmento sustancial que es parte de un total)

PERCIBO = ME RECONOZCO = RECUERDO

En las ciudades que limitan o contienen extensiones naturales de agua podemos reconocer dos modos de acceder a esta, a través de la orilla o a través de un borde. Es necesario hacer entonces una primera distinción entre orilla y borde.

1. Orilla: es un espesor entre dos suelos naturales. Su condición de espesor esta dado por un suelo que está constantemente sujeto a cambios, no deja fijo un trazado. Un ejemplo de ello es el espesor que se constituye entre la tierra firme y el agua, debido a su desplazamiento. En un estero la orilla cambia con las crecidas de agua, en el mar el espesor de la costa cambia con las mareas .

2. Borde: es una construcción del hombre, en la que existe una voluntad de construir una forma, dejar fijo una traza.

La orilla en la ciudad está constituida por un suelo móvil que permanece sujeto a cambios.

La intervención planteada por Sol de Larraechea pretende rescatar al río como orilla. Los habitantes de Santiago reconocen el río como borde, una traza fija construida por el hombre: veredas perimetrales, parques laterales que le dan la espalda y autopistas subterráneas.

Se trata de construir la relación del río con aquello que permanece como orilla, un trabajo que dialoga con el límite móvil, reconociendo lo que naturalmente permanece sujeto a cambios (el agua), que no pretende dejar una traza fija sino reintroducir al río en el espacio público como lugar de la memoria.

1 comentario:

  1. Se me olvidó poner que ahora está haciendo un Magister en Arquitectura y Diseño con mención Náutico y Marítimo...por eso me sirve tanto!...

    Saludos!

    ResponderEliminar